LA ATRACCIÓN DE LO OPORTUNO
Creemos que es algo tan evidente que, obviamente, el ejercicio de atraer a un consumidor se facilita cuando encajan estos dos extremos: la necesidad y la oferta que responde a ella. Sin embargo, muchas veces tendemos a confundir un espacio plagado de ofertas y mensajes, donde una de ellas coincide justo con el interés de un consumidor que se encuentra en la búsqueda de un servicio o artículo específico.


